En el Liceo franco-ecuatoriano La Condamine, los eco-delegados de secundaria continúan activamente sus acciones en favor del desarrollo sostenible. Acompañados por el Sr. Chantier, llevaron a cabo una iniciativa de sensibilización en torno a un tema clave: el desperdicio de alimentos.
En este marco, se realizó una campaña de pesaje de residuos en el comedor durante varios días del mes de marzo. Los resultados son reveladores: cerca de 294,68 kg de alimentos fueron desechados en 2.931 comidas servidas, lo que equivale a un promedio de 100,5 gramos de desperdicio por bandeja.
Estas mediciones permitieron identificar varios aspectos importantes. Algunos tipos de alimentos generan más residuos, especialmente los platos con huesos o ciertas cáscaras de frutas. Los jugos de frutas también se desperdician con frecuencia, al igual que algunos postres (mousses o cremas), que son menos consumidos que las frutas o los pasteles. Un dato interesante es que no se observó una correlación directa entre el número de comidas servidas y la cantidad de residuos generados.
A partir de estas observaciones, los eco-delegados propusieron acciones concretas para reducir el desperdicio: incentivar a los estudiantes a terminar o compartir sus bebidas, ajustar las porciones solicitando únicamente lo que están seguros de consumir, o intercambiar o guardar un postre no consumido para más tarde.
Con el objetivo de sensibilizar a toda la comunidad educativa, se han instalado afiches en el comedor escolar. Además, se prevé una nueva campaña de pesaje antes de finalizar el año para evaluar el impacto de estas acciones.
A través de esta iniciativa, los eco-delegados se consolidan como verdaderos actores de cambio. Este proyecto ilustra de manera concreta el compromiso del liceo con la educación para el desarrollo sostenible y demuestra que pequeños gestos cotidianos pueden generar un impacto significativo.
Una iniciativa con sentido, que invita a todos a reflexionar sobre sus hábitos para construir un futuro más responsable. Este proyecto también ha permitido a los estudiantes desarrollar su pensamiento crítico, su sentido de responsabilidad y su capacidad de actuar de manera concreta por un futuro más sostenible.