Bajo la iniciativa de la profesora de inglés, la señora Mejía, los alumnos de 4º AB asumieron un desafío ambicioso: sensibilizar a la comunidad escolar sobre el desperdicio de alimentos. Inspirados por una escuela británica que redujo sus residuos en un 15% en un año, su proyecto “Stop Wasting Food” cobró vida a través de carteles impactantes y una canción comprometida.
Dos grupos de alumnos diseñaron carteles coloridos y llamativos, e incluso compusieron una canción para difundir su mensaje. Estos jóvenes demostraron que, con creatividad y determinación, es posible cambiar mentalidades y, con suerte, tener un impacto positivo tanto en la escuela como en los hogares.
Un proyecto que muestra que cada gesto cuenta y que el compromiso de los alumnos puede transformar nuestro día a día.